De la enfermedad coronaria al riesgo de infarto
La consecuencia más crítica de la aterosclerosis es el desarrollo de la enfermedad coronaria. Cuando las arterias que irrigan al corazón se estrechan, el paciente suele experimentar dolor en el pecho o una angina de pecho persistente. Si el flujo se interrumpe de manera súbita, nos enfrentamos a un infarto, una emergencia médica que requiere atención inmediata en centros especializados de la Ciudad de México.